¡Sal de la burbuja y descubre la Suiza auténtica! 
Muchos llegamos a Suiza atraídos por la estabilidad y los paisajes de postal, pero este país es mucho más que chocolate y relojes. Es un lugar donde la tradición se vive con una pasión que te sorprenderá.
¿Alguna vez has visto a un hombre lanzar una piedra de 80 kilos? ¿O has escuchado el zumbido de una "avispa" de madera surcando el cielo a 300 km/h? Desde la fuerza bruta del Schwingen hasta la precisión del Hornussen, los deportes nacionales suizos son la excusa perfecta para salir de las ciudades y conectar con la esencia del país que hoy nos acoge.
¿Por qué deberías lanzarte a conocer estas tradiciones?
    • Integración real: No hay mejor forma de entender a tus vecinos suizos que compartiendo una jornada de juegos y una salchicha a la parrilla en el campo.
    • Ambiente familiar: Son eventos perfectos para ir con niños y disfrutar de la naturaleza.
    • Cultura única: Es tu oportunidad de ver la Suiza que no sale en las guías turísticas convencionales.

Suiza te está esperando más allá de las estaciones de tren y las oficinas.
¡Atrévete a descubrirla, a vivirla y a sentirte parte de su historia!
El Totentanz del Lucerna

El Totentanz del Lucerna

Aunque el Puente de la Capilla es el más famoso, el Puente Spreuer (el segundo puente de madera) es el que conserva el ciclo completo de la «Danza de la Muerte».

leer más...
La Biblioteca de la Abadia de S. Gallen

La Biblioteca de la Abadia de S. Gallen

No es solo una biblioteca, es una de las más bellas y antiguas del mundo. Lo más curioso es que para entrar tienes que ponerte unas zapatillas de fieltro gigantes sobre tus zapatos para no dañar el suelo de madera original del siglo XVIII. ¡Parecerá que estáis esquiando por los pasillos!

leer más...
La «Riviera» Suiza en Montreux

La «Riviera» Suiza en Montreux

A los hispanos nos gusta el buen clima y las palmeras. En Montreux, gracias a un microclima especial, veréis palmeras y flores exóticas frente a los Alpes nevados. Además, podéis visitar la estatua de Freddie Mercury, que eligió este retiro para grabar sus últimos discos por la paz que sentía aquí.

leer más...
El pueblo sin coches (Zermatt):

El pueblo sin coches (Zermatt):

No es el único, pero sí el más icónico. Aquí el aire es tan puro que se nota al respirar. Lo curioso es ver los mini-taxis eléctricos que parecen juguetes, moviéndose al pie del Matterhorn (el monte del chocolate Toblerone).

leer más...